El buceo como objeto y como herramienta para estudios científicos en el área biosanitaria

Descripción:
El buceo, en sus diversas modalidades, supone un amplísimo campo de estudio desde el punto de vista de la biología humana. Someter al cuerpo humano a un medio ajeno y hostil genera reacciones fisiológicas muy diversas en las personas que practican esta actividad. Desde las emociones y sensaciones de hallarse en un medio inusual para nosotros hasta las reacciones puramente físicas causadas por la introducción de diversos gases a distintas presiones en nuestro cuerpo, han sido y son objeto de cientos de publicaciones científicas en el área biosanitaria.

En la primera parte de este taller trataremos los beneficios generados por las actividades subacuáticas tanto a nivel físico-químico como psicológico, en base a las ideas recogidas dentro del concepto Blue Mind por el biólogo marino Wallace J. Nichols, pero también los retos y enfermedades que se pueden generar a nivel cerebral (narcosis por nitrógeno), tisular (síndrome descompresivo), respiratorio (neumotorax) y circulatorio (enfisemas)

Por otro lado el buceo y concretamente el Buceo Científico, es de gran ayuda para la realización de estudios e investigaciones en medios hiperbáricos de todo tipo. 

Como definición general podríamos decir que el Buceo Científico es toda aquella incursión en medio hiperbárico con objeto de realizar una investigación, ensayos, recogida de muestras, datos o cualquier otro tipo de información técnica o científica.

A todos los efectos legales debe ser considerado como buceo profesional, pero se distingue de él porque las personas que lo realizan deben ser científicos adscritos a un proyecto o grupo de investigación.

Es casi una necesidad la investigación de los organismos propios de nuestras costas, desde el punto de vista de su conservación, cómo no, pero además por su potencial genético y como fuente de nuevos productos naturales. El 80% de las especies marinas están por descubrir y muchas de ellas pueden esconder moléculas y sustancias que nos ayuden a superar nuestras enfermedades y dolencias. Desde la antigüedad se han utilizado extractos de organismos marinos para ungüentos y brebajes pero no fue hasta 1900 cuando se comercializó el primer producto industrial, el ácido kaínico, empleado como insecticida y antihelmíntico. Actualmente son más de 15.000 sustancias de origen marino en estudio y muchas de ellas ya están siendo aplicadas con importantes beneficios para la humanidad, como el AZT (zidovudina), que marcó un hito en la lucha contra el SIDA, o el Yondelis (trabectedina), aprobado en 2007 como el primer compuesto natural marino para el tratamiento del cáncer, o el medicamento Aplidin cuyo principio activo ha sido aislado de una ascidia que podría aportar una solución de remisión los efectos del coronavirus (COVID-19).

En conclusión podemos decir que el Buceo Científico ha sido y sigue siendo una herramienta fundamental en la bioprospección de compuestos de utilidad para la salud humana.

Responsables del taller:
D. Manuel Á. García y Dña. Silke Martínez Moreno

Fecha:
Lunes, 15 de marzo de 2021